SOMOS UNA ESPECIE BIPOLAR
A lo largo de toda la historia de nuestra especie hemos tratado de entender y develar - ya sea con la mitología, la religión, la filosofía o la ciencia - el misterioso y profundamente complicado proceso de la creación. En forma continuada hemos tratado de ampliar ese conocimiento y, en consecuencia, de eventualmente profundizar en la comprensión de nuestra integración como una sociedad global.
Ya somos conscientes de las profundas conexiones que existen entre nosotros, como especie, con nuestro planeta - pero sobre todo - con el universo. Hemos entendido, al fin, que somos parte de las conexiones que existen en la totalidad del cosmos.
¡Y, he aquí nuestra grandeza, seguimos aprendiendo!
No obstante, aún somos una especie en continua búsqueda del cómo desafiar y superar el miedo, la desconfianza y el repudio mutuo que aún yace entre nosotros. No hemos superado el miedo y la violencia que nos tenemos contra nosotros mismos.
¡No hemos aprendido a confiar en nuestra propia naturaleza, en nuestra resiliencia, en nuestra capacidad de sobrevivencia, en nuestra empatía, en nuestro indomable espíritu explorador y en nuestra apasionante necesidad de saber!
Y es que, muy a pesar de nuestros extraordinarios avances en el conocimiento, aún NO somos una especie SABIA. Continuamos encadenados a nuestros prejuicios y desconfianzas ancestrales; indistintamente de que sean raciales, religiosas, territoriales, sociales o políticas.
Aún persisten esas pesadas cadenas que nos atan a una naturaleza primitiva y violenta que, inexplicable pero afortunadamente, continúa empujándonos hacia la construcción de esa "una humanidad unida y del conocimiento". El camino ha sido y seguirá siendo largo y tortuoso, pero también es y ha sido apasionadamente persistente...
Algún día ese ideal lo alcanzaremos... y si no es así, entonces eventualmente nos extinguiremos como resultado de nuestra impotencia, nuestra soberbia, nuestra desconfianza o... por nuestra estupidez.
Comments
Post a Comment