HUELLAS SOBRE LA ARENA
I
El lenguaje es insuficiente para expresarla sublime trascendencia de la conciencia.
II
La vida es delicadamente frágil,
pero extraordinariamente resiliente.
III
Todos somos únicos e irrepetibles.
Así que, en este mundo,
nadie sobra y nadie nunca estuvo de más.
IV
No nos engañemos:
¡Nos han convencido de que,
todo aquello razonablemente irrefutable
es, también, moralmente incuestionable!
V
Entró por la puerta grande de la historia
y cambió, irremediablemente,
hasta sus más profundos y sólidos cimientos.
¡Había llegado... la internet!
¡Y de pronto,
como por milagro,
el mundo se llenó de luz... y basura!
VI
La jornada más ardua
de cualquier ser humano
es aquella que emprende
en busca de su verdadero ser.
VII
La tecnología es inútil y peligrosa
cuando adolece de una base moral.
VIII
Somos una especie
inadaptada a la soledad
de la supervivencia.
IX
¿Cuál es nuestra mayor angustia?
¡La arrebatadora ausencia de tiempo!
X
Algún día
la humanidad entenderá
el noble designio de su destino.
Entonces,
y sólo entonces,
comprenderá su misión:
alcanzar la tolerancia y la sabiduría!
XI
¡Soy un universo
que se inventa a sí mismo
en cada instante que muere!
XII
Una conciencia social
impuesta ideologicamente,
exige del ser humano
un sinsentido de pertenencia.
¡Esa es la razón de su absurdo!
XIII
Hay que tener la valentía
y la honestidad del asombro
para descubrir
que somos capaces
de innovarnos continuamente.
XIV
El nacimiento de cualquier vida
es una prueba irrefutable
de la expansión del universo.
XV
En tiempos de crisis
tomamos por cierto
aquello que anhelamos.
XVI
La incertidumbre se caracteriza
por la obvia incapacidad de distinguir
entre lo que está bien y lo que está mal.
¡La confusión es siempre arma efectiva
para controlar las diferencias de opinión!
XVII
Cuando logramos decodificar
las hélices de nuestra genética,
el racismo fue condenado
- irremediablemente -
al basurero de la historia.
Está tardando demasiado
la llegada del camión de la basura...
XVIII
Ahora conozco lo suficiente de las religiones
como para entender que Dios
está en todas... pero no le pertenece a ninguna.
XIX
Las guerras religiosas tienen
un común denominador:
todas han demostrado lo poco
de Dios que hay en nosotros.
XX
En este mundo hedonista e hipócrita
la honestidad y la verdad siempre
serán vistas como las feas del baile.
XXI
Las religiones
son el ejercicio del poder
más ancestral de nuestra historia.
Las religiones son
- en consecuencia -
la forma más antigua de hacer política.
XXII
No hay peor veneno que
el fanatismo ideológico
o el religioso.
Y la toxicidad
es absolutamente mortal
cuando son uno solo
cuando son uno solo
con la ignorancia.
XXIII
Una visión moderadamente
inteligente del mundo
solo es medianamente posible
si nos despojamos de nuestra soberbia.
XXIV
La vida y la muerte
son dos incuestionables
constantes de la materia.
XXV
Hay un mandamiento
que debe ser reescrito
para que no haya más
peligrosas confusiones.
Debe de decir literalmente:
¡No desearás al cónyuge de tu prójimo!
XXVI
No hay cosa más osada y sincera
que un espejo:
¡El maldito nunca miente!
XXVII
Estoy cansado
de mirar las estrellas
y no tenerlas...
XXVIII
La perseverancia radica
en saber que se es finito,
y, sin embargo,
no claudicar ante lo imposible.
XXIX
La necesidad,
tarde o temprano,
vence al temor
y a la vergüenza.
XXX
Una vida sin amor
es una vida vacía,
XXIII
Una visión moderadamente
inteligente del mundo
solo es medianamente posible
si nos despojamos de nuestra soberbia.
XXIV
La vida y la muerte
son dos incuestionables
constantes de la materia.
XXV
Hay un mandamiento
que debe ser reescrito
para que no haya más
peligrosas confusiones.
Debe de decir literalmente:
¡No desearás al cónyuge de tu prójimo!
XXVI
No hay cosa más osada y sincera
que un espejo:
¡El maldito nunca miente!
XXVII
Estoy cansado
de mirar las estrellas
y no tenerlas...
XXVIII
La perseverancia radica
en saber que se es finito,
y, sin embargo,
no claudicar ante lo imposible.
XXIX
La necesidad,
tarde o temprano,
vence al temor
y a la vergüenza.
XXX
Una vida sin amor
es una vida vacía,
sin aventura y sin magia.
XXXI
Hay un enemigo
ruidoso y letal
que anida en nosotros:
¡El ego!
XXXII
¡Soy un humanista,
soy un idealista
y soy un renacentista!
¡Por eso creo
XXXI
Hay un enemigo
ruidoso y letal
que anida en nosotros:
¡El ego!
XXXII
¡Soy un humanista,
soy un idealista
y soy un renacentista!
¡Por eso creo
en la humanidad!
XXXIII
En casa del soberbio
todos somos sirvientes.
XXXIV
Ser testigo de la extraordinaria
grandeza y belleza del universo
es una experiencia sublime
XXXIII
En casa del soberbio
todos somos sirvientes.
XXXIV
Ser testigo de la extraordinaria
grandeza y belleza del universo
es una experiencia sublime
y orgásmicamente mística.
XXXVI
Todo en el universo
tiene su propia música.
Incluso nuestro planeta
tiene su propia canción.
XXXVII
Dignidad y libertad
son hermanas siamesas inseparables.
¡Nunca podrá definirse la una sin la otra!
XXXVIII
La conciencia
no impide que peques.
Pero, si no la escuchas
atento y humilde,
puede que no puedas evitar
que termines ahogándote
con tu propia inmundicia.
IXL
Con tu mirada me preguntas:
¿Qué es arte?
Con mi silencio te respondo:
¡Amarte!
XL
La sentía profundo en mi pecho,
pero desde que murió
en las alas de un puñal,
no la encuentro ni en mis olvidos.
¡La envidia!
XLI
Este es un mundo que merece
ser vivido para ser creído.
XLII
¡Amo las sorpresas,
por eso creo en Dios!
XLII
Eres un ser humano
único, irrepetible
y tan extraordinario
como todos los demás.
Y solo serás alguien muy especial
cuando te miren los ojos correctos.
¡No los defraudes!
XLIII
¡La verdad no nos hará libres!
Es la continua búsqueda
de la verdad lo que nos libera.
XLIV
El conocimiento,
como creación humana,
es un ente conceptual
en constante necesidad
de involución y evolución.
XLV
No hablo de que no haya verdad...
Hablo de la imposibilidad
de conocer la verdad absoluta y final.
Hablo de que hay verdades que son relativas
y propias de cada quien y sus circunstancias.
De hecho...
Quizá la única verdad absoluta
que nos ha sido dado conocer,
es la inevitable finitud de la existencia.
XLVI
Hay momentos que,
cuando cierro los ojos,
es cuando más claro veo...
XLVII
XXXVI
Todo en el universo
tiene su propia música.
Incluso nuestro planeta
tiene su propia canción.
XXXVII
Dignidad y libertad
son hermanas siamesas inseparables.
¡Nunca podrá definirse la una sin la otra!
XXXVIII
La conciencia
no impide que peques.
Pero, si no la escuchas
atento y humilde,
puede que no puedas evitar
que termines ahogándote
con tu propia inmundicia.
IXL
Con tu mirada me preguntas:
¿Qué es arte?
Con mi silencio te respondo:
¡Amarte!
XL
La sentía profundo en mi pecho,
pero desde que murió
en las alas de un puñal,
no la encuentro ni en mis olvidos.
¡La envidia!
XLI
Este es un mundo que merece
ser vivido para ser creído.
XLII
¡Amo las sorpresas,
por eso creo en Dios!
XLII
Eres un ser humano
único, irrepetible
y tan extraordinario
como todos los demás.
Y solo serás alguien muy especial
cuando te miren los ojos correctos.
¡No los defraudes!
XLIII
¡La verdad no nos hará libres!
Es la continua búsqueda
de la verdad lo que nos libera.
XLIV
El conocimiento,
como creación humana,
es un ente conceptual
en constante necesidad
de involución y evolución.
XLV
No hablo de que no haya verdad...
Hablo de la imposibilidad
de conocer la verdad absoluta y final.
Hablo de que hay verdades que son relativas
y propias de cada quien y sus circunstancias.
De hecho...
Quizá la única verdad absoluta
que nos ha sido dado conocer,
es la inevitable finitud de la existencia.
XLVI
Hay momentos que,
cuando cierro los ojos,
es cuando más claro veo...
XLVII
La búsqueda honesta del conocimiento
es, por definición, un imperativo ético.
Ergo, el uso correcto de ese conocimiento
es, por definición, un imperativo moral.
XLVIII
El mundo lo hemos llenado
de ruido, propaganda y basura.
Esto nos ha llevado a la imposibilidad
de escuchar aquellas voces
de cordura y sabiduría que
nos hablan desde el ayer y el hoy.
¡Y no es que el mundo esté sordo;
es que simplemente no lo dejamos escuchar!
¡Y no es que el mundo no quiera escuchar;
simplemente nos hemos divorciado de la razón
y de nuestros anhelos de buscar la verdad...!

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