LA GRAN AVENTURA
La
extraordinaria gesta de nuestra especie Homo Sapiens.
El gran
viaje desde la vanidad antropogénica hasta la humildad cósmica. Desde la soberbia y el dogma hasta el
asombro y la continua conquista del conocimiento. La gran aventura de la
humanidad desde las tinieblas y el mito hacia el descubrimiento, la grandeza y la trascendencia.
Nos hemos
creído el centro del "todo" desde los albores de nuestra especie como
entidad pensante, descubridora y creadora de conocimiento y cultura. En un
principio creíamos que nuestro pedazo de tierra y entorno social (llámelo usted
tribu, villa, estado, nación o imperio) era el centro del mundo.
Después
creíamos que nuestro planeta era el centro del universo y que todo lo
demás
giraba a nuestro derredor. Más tarde, hacia finales de la Edad Media,
entendimos que nuestro mundo era solo un
planeta más entre otros 5 que orbitan alrededor del sol. Después,
descubrimos otros planetas adicionales en nuestro sistema solar y,
también, que nuestro
sol es una estrella común y corriente que orbita alrededor del centro de
una
galaxia a la que llamamos "Vía Láctea", compuesta por más de 400 mil
millones de estrellas y probablemente, billones de planetas. Casi
inmediatamente después comprendimos que, nuestra galaxia, no es sino una
más
entre un infinito número de otras “islas” que existen en un
"universo" que nació en una gigantesca expansión del tejido
espacio-tiempo hace aproximadamente 14000 millones de años..
Y hoy, en
estos momentos,
nos hemos damos cuenta de que es matematicamente posible que nuestro
universo sea solo uno más entre un número infinito de otros
universos.
¡Esta ha
sido la más grandiosa aventura del conocimiento humano!
¡Una aventura que nos ha
llevado por profundos derroteros filosóficos, religiosos, espirituales y, sobre
todo, científicos!
¡Un épico
viaje que habrá de durar a lo largo de todo el tiempo que existamos como especie...!
Hemos
evolucionado en nuestro conocimiento y en nuestra espiritualidad desde creernos
el centro del todo, hasta el comprender que solo somos una minúscula parte
inherente a una realidad de incomprensible infinitud. Hemos entendido que lo
que sabemos es ínfimo comparado con todo aquello que aún ignoramos. Y también
hemos descubierto que somos seres lo suficientemente inteligentes como para
intuir la magnitud de este extraordinario milagro que llamamos creación.
¡Y hemos alcanzado el suficinte nivel de conciencia para entender que apenas estamos empezando a descifrar el
insondable lenguaje de la mente de Dios!

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